Pintan bastos en Estados Unidos

Las últimas noticias parecen indicar que no se la situación no es buena para alcanzar acuerdo alguno en el país norteamericano, lo cual genera, como mínimo congoja, ya que en caso de que finalmente se logre pacto alguno entre republicanos y demócratas, se llegará a un punto de no retorno. Esto significaría el llamado “abismo fiscal” que implicaría la activación el 1 de enero de 2013 de medidas restrictivas automáticas para controlar el déficit. Medidas restrictivas verdaderamente aterradoras.

En un momento como el actual, en el que occidente sigue al menos parcialmente sumido en una crisis con pocos precedentes similares, las consecuencias de tales medidas en un país como los Estados Unidos, que hoy por hoy generaba empleo y parecía ofrecer relativo optimismo, serían devastadoras. Por si fuese poco, la situación actual se debe al mero empecinamiento de unos políticos no dispuestos a ceder posiciones aún cuando su país más lo necesita. Eliminar las deducciones fiscales para las rentas superiores a los 250.000 no parece algo tan grave teniendo en cuenta las últimas declaraciones de personalidades del mundo de las finanzas, como Warren Buffet, George Soros o el ex secretario del tesoro Robert Rubin, que pedían al gobierno subidas de impuestos para las mayores fortunas. No obstante, los republicanos no parecen querer aceptar, y están dispuestos a subirlos al resto de la población y dejar caer al país en la recesión, con lo que ello conllevaría para millones de estadounidenses.

Datos del eurostat, 2012, 2013 y 2014 son estimaciones

Fuente: Eurostat Los datos de 2012, 2013 y 2014 son estimaciones

Además, las consecuencias del debilitamiento de la economía de un país como los Estados Unidos de América, no se quedarían, obviamente, dentro de las fronteras del país. Esta situación dificultaría la ya de por sí difícil salida de la crisis de los países europeos, y enfriaría la actividad de las economías mundiales.

Esperemos que reaccionen a tiempo.

Año nuevo…

Hay un dicho popular, bastante famoso, dice “Año nuevo, vida nueva”, no creo que esto pueda aplicarse a la economía sería absurdo tener la ilusión de que solo por cambiar de año ya todo va a cambiar, en la economía todo es acumulativo, y lo único que funciona es empezar a trabajar sin descanso o seguir trabajando en el caso de que ya se hubiera empezado. Podría parecer irónico, decir “trabaja sin descanso” cuando se busca trabajo y no se encuentra, pero yo considero que no lo es tanto, si tenemos en cuenta las posibilidades de cambio y ruptura que la crisis ofrece. Si aprovechamos esto, esta crisis puede ser para bien, se puede lograr un cambio en el modelo productivo, que permita a España salir reforzada de la crisis, o por lo menos, no salir peor. En las crisis aflora el emprendimiento, y esto es a fin de cuentas, algo bueno. Sin embargo, puede darse la situación contraria, que no sepamos aprovechar la situación, que no podamos ver las nuevas oportunidades que nos ofrece el panorama actual. Esto sería, como mínimo, terriblemente peligroso. Esto, es algo que se va viendo durante años en algunas regiones de España, que no solo pierden empresas y sus consiguientes empleos, también pierden población.

 Para todo lo anterior no solo es necesario el esfuerzo de las altas esferas, también cada uno de nosotros habríamos de esforzarnos en intentar hacer lo que sea que hagamos, como mínimo un poco mejor. Sin embargo, el esfuerzo de políticos y empresarios también es necesario, es, por qué no decirlo, imprescindible. Si no se toman las medidas adecuadas, si se siguen tomando medidas para evitar el déficit, puede que se evite el déficit, pero el crecimiento y salir de la crisis, eso no se logrará.

Un saludo a todos, y os deseo un año provechoso, en el cual aprendáis y mejoréis, en todos los ámbitos de vuestra vida.

El descontrolado control del déficit

Nos encontramos actualmente en una situación peligrosa, peligrosa y algo absurda. En medio de una crisis tremendamente dura, que está causando (y más en España) una pérdida de empleos más que notable, un descenso del consumo, la actividad industrial y la empresarial muy graves, y en definitiva, una reducción de la calidad de vida, se están tomando medidas de control del déficit, las cuales son, principalmente, recortes de gasto e incremento de impuestos.

Qué contradicción, ¿no? En una situación de contracción económica se toman medidas que favorecen esta contracción, medidas que favorecen el ciclo económico (actualmente en la parte baja) y conducen a los países a la recesión. Los dirigentes europeos dicen que las medidas son necesarias, que el déficit es una lacra terrible y que o la cortamos de raíz o nos absorberá. Curioso asunto, teniendo en cuenta que la deuda pública Española ronda en el tercer trimestre de 2011 aproximadamente el 66% del P.I.B. Por supuesto, esto resulta espantoso si lo comparamos con datos de los últimos años: En el 2006 llegó a ser el 39,60% del P.I.B. en el 2007 se redujo más, estaba en el 36,10€ a partir de ahí ha seguido una escalada, que se corresponde al inicio de la crisis económica y la explosión de la burbuja inmobiliaria:  39,80% en el 2008,  53,30% en el 2009 y  61,00% en el 2010. Por supuesto, estos datos reflejan una realidad espantosa, espantosa, sobre todo, si carecemos de perspectivas históricas. Parece que en la valoración de estos datos no se está teniendo en cuenta que la deuda pública española alcanzó en 1996, saliendo de una crisis más leve que la que ahora nos ocupa cifras porcentuales superiores, llegando a ser un 68% respecto al P.I.B.

 Las medidas que se están tomando actualmente, los recortes que se están haciendo y que no van acompañados de medidas que cambien realmente la estructura de la economía española son en mi opinión exagerados y mal enfocados. Es cierto que endeudamientos demasiado elevados no son sostenibles económicamente hablando, pero también es cierto que actualmente España dista de estar al borde de la quiebra financiera, y que las medidas que se están tomando van a causar una contracción mayor que la que hubiera causado la crisis sola.

Si no se toman las medidas de estímulo adecuadas, impulsando el sector empresarial y el industrial sobre todo de niveles tecnológicos elevados (cambiando el sistema productivo español por el camino) España está avocada a la recesión. Parece que los dirigentes europeos han olvidado que los países solo pueden lograr superávit cuando están en una situación de crecimiento, y que a pesar de todo, es algo difícil. Parecen querer sanear las cuentas públicas de los países destruyendo los países en sí, a sus empresas y sobre todo a sus habitantes, y esto es algo, aparte de absurdo, contraproducente a largo plazo.